martes, 11 de septiembre de 2012

CELULITIS:Piel de Naranja



La celulitis se resiste a abandonar nuestro cuerpo una vez que ha tomado posiciones. Mantenerla a raya será, por tanto el objetivo prioritario de esta batalla tan dura de pelar

Bajo la piel habitan unas células llamadas adipocitos que se encargan de almacenar la grasa que demanda nuestro cuerpo. La celulitis supone la atrofia de tales células que, a partir de entonces, presentan un crecimiento anormal. Esta degeneración tiene su réplica inmediata en la odiosa piel de naranja, pero también puede acarrear otros trastornos.

Al crecer, las células grasas bloquean la circulación sanguínea, lo que impide una correcta oxigenación de los tejidos, y la circulación linfática, cuya misión es depurar nuestro organismo. Además, la presión que ejercen los líquidos estancados destroza los capilares que alimentan a las células adiposas y las libera del exceso de linfa.
Por una cuestión hormonal, la celulitis se ensaña con más del 90% de las mujeres y no es patrimonio exclusivo de las gruesas. La progesterona potencia la acumulación de grasas, mientras que los estrógenos favorecen la retención de líquidos. A ello se suman las características del tejido adiposo femenino y su disposición vertical. La adolescencia, el síndrome premestrual, el embarazo y la menopausia son momentos críticos a la hora de desencadenarse. La herencia también juega su baza.
Se distinguen tres tipos de celulitis. Una incipiente que resulta fácil combatir, otra blanda o flácida que se ve reforzada por malos hábitos, y la edematosa, que suele ir acompañada de dolores y cierta hinchazón.

Sus lugares favoritos para instalarse son los muslos, morada de las clásicas y antiestéticas pistoleras; las nalgas, donde puede irrumpir con la adolescencia y se deja notar por su aspecto acolchado; el vientre, un espacio muy frecuentado por la celulitis a partir de los cuarenta años y cuya principal causa es el sedentarismo; el interior de las rodillas, donde aparece con la pubertad y resulta muy difícil de eliminar; el interior de los brazos, un terreno abonado durante el embarazo o tras un importante aumento de peso; y el cuello durante y después de la menopausia y que en el argot celulítico se denomina cuello de bisonte.

Prevención y constancia

El cuerpo defiende a ultranza su despensa profunda de grasa. Controlar la celulitis requiere cierta prevención y constancia. Evite los alimentos pesados (platos muy elaborados, frituras...) porque dificultan la digestión y contienen grasas non gratas. Hay que restringir el consumo de café y alcohol, que sobrecargan al hígado entorpeciendo sus funciones de filtro, y limitar el uso de la sal, ya que el sodio favorece el estancamiento de líquidos.
Tampoco conviene pasarse con el azúcar y los dulces, sus calorías provocan un rápido acopio de grasa y dificultan la correcta absorción de las proteínas. Beber dos litros de agua al día y entre comidas viene al pelo para eliminar toxinas. No caiga en el error de desterrar las proteínas de su dieta, éstas deben cubrir el 15% de sus necesidades calóricas diarias. Ellas mantienen los músculos a tono, limitan la expansión de las células grasas y evitan la retención de líquidos.

Se recomienda la asociación de proteínas de origen animal y vegetal; las combinaciones más saludables son: cereales-lácteos; patatas-lácteos; legumbres-pescado y pan-pescado. Las grasas que se hacen cargo del buen aspecto de la piel, nos ayudan a asimilar ciertas vitaminas. Elija siempre aquellas de origen vegetal como el aceite de oliva. Las legumbres también deben estar presentes, ya que limitan la absorción de azúcares y grasas y favorece la actividad intestinal.

Tipos de celulitis

En medicina, la celulitis se define con una palabra muy larga como es: paniculopatía edematofibroesclerótica.
Se denomina "panículo" porque se forma en el panículo de grasa situado bajo la piel, y edematofibroesclerótica, porque define sus tres estadios: edematoso, fibroso y esclerótico.





1. Estadio edematoso
En esta fase se observa una evidente retención de líquidos en los tejidos. Apenas hay señales del mal, pero ya aparece cierta sensación de pesadez e hinchazón de las piernas. En este momento deberíamos tomar productos diuréticos que favorezcan la eliminación suave de los líquidos.

2.Estadio fibroso
Se reducen los intercambios circulatorios y aparecen los primeros cúmulos internos de grasa. La piel está dura, con aspecto de naranja y nódulos. Debemos elegir productos que mejoren el flujo de la sangre en los capilares y normalicen la producción de tejido fibroso.

3. Estadio esclerótico
Disminuye aún más el intercambio circulatorio y aumenta el número de células grasas en el tejido fibroso. Aparece la llamada "piel acolchada" de apariencia antiestética. Es hora de utilizar plantas que aumenten el metabolismo basal para quemar una mayor número de células grasas.
También es bueno utilizar como complemento productos que mejoren la circulación y el drenaje de los líquidos.

jueves, 6 de septiembre de 2012

REVISTA 1: ANOREXIA

Qué es la Anorexia?
Es un trastorno alimentario que lleva a que las personas pierdan más peso de lo que se considera saludable para su edad y estatura.
Las personas con este trastorno pueden tener un miedo intenso a aumentar de peso, incluso cuando están con peso insuficiente. Es posible que hagan dietas o ejercicio en forma excesiva o que utilicen otros métodos para bajar de peso
La anorexia generalmente comienza durante los años de adolescencia o a principios de la edad adulta y es más común en mujeres, aunque también se puede ver en hombres. El trastorno se observa principalmente en mujeres de raza blanca, de alto rendimiento académico y que tienen familia o personalidad orientada hacia el logro de metas.

Causas

No se conocen las causas exactas de la anorexia nerviosa. Muchos factores probablemente estén involucrados. Los genes y las hormonas pueden jugar un papel. Las actitudes sociales que promueven tipos de cuerpos muy delgados también pueden contribuir.
Ya no se cree que los conflictos dentro de una familia contribuyan a éste u otros trastornos alimentarios.
Los factores de riesgo que predisponen a padecer anorexia abarcan:
  • Estar más preocupado o prestarle más atención al peso y la figura
  • Tener un trastorno de ansiedad en la niñez
  • Tener una imagen negativa de sí mismo
  • Tener problemas alimentarios durante la lactancia o la primera infancia
  • Tener ciertas ideas culturales o sociales respecto de la salud y la belleza
  • Tratar de ser perfeccionista o demasiado centrado en reglas
Síntomas
Para que le diagnostiquen anorexia, una persona debe:
  • Tener un miedo intenso de aumentar de peso o engordar, incluso cuando su peso es insuficiente.
    • Negarse a mantener el peso en lo que se considera normal para su edad y estatura (15% o más bajo del peso normal).
    • Tener una imagen corporal que está muy distorsionada, estar muy concentrada en el peso corporal o la figura y negarse a admitir la gravedad de la pérdida de peso.
    • No haber tenido su período menstrual durante tres o más ciclos (en mujereLas personas con anorexia pueden limitar mucho la cantidad de alimento que comen, o comen y luego se provocan el vómito. Otros comportamientos abarcan:
    • Cortar el alimento en pedazos pequeños o moverlos alrededor del plato en lugar de comérselos.
    • Hacer ejercicio a toda hora, incluso cuando hay mal tiempo, están lastimadas o están muy ocupadas.
    • Ir al baño inmediatamente después de las comidas.
    • Negarse a comer en torno a otras personas.
  • Usar pastillas que las hagan orinar (diuréticos), tener deposiciones (enemas o
    • laxantes) o que disminuyan su apetito (pastillas para adelgazar).
    Otros síntomas de anorexia pueden abarcar:
    • Piel amarillenta o manchada que está reseca y cubierta con un fino vello
    • Pensamiento confuso o lento, junto con mala memoria o capacidad de discernimiento
    • Depresión
    • Boca seca
    • Sensibilidad extrema al frío (usar varias capas de ropa para permanecer caliente)
    • Pérdida de la fortaleza ósea
    • Atrofia muscular y pérdida de grasa corporal
    Tratamiento
    El mayor desafío en el tratamiento de la anorexia nerviosa es ayudarle a la persona a reconocer que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufre este tipo de anorexia niega tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, ingresa al tratamiento sólo cuando su afección es grave.
    Los objetivos del tratamiento son primero restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios. Un aumento de peso de 1 a 3 libras por semana se considera una meta segura.
    Se han diseñado muchos programas diferentes para tratar la anorexia. Algunas veces, la persona puede aumentar de peso:
    • Incrementando la actividad social.
    • Disminuyendo la cantidad de actividad física.
    • Usando horarios para comer.
  • Muchos pacientes comienzan con una estadía corta en el hospital y siguen en control con un programa de tratamiento diario.
    Se puede necesitar una hospitalización más prolongada si:
    • La persona ha perdido mucho peso, como estar por debajo del 70% de su peso corporal ideal para su edad y estatura. Para la desnutrición grave y potencialmente mortal, la persona puede requerir alimentación intravenosa o una sonda de alimentación.
    • La pérdida de peso continúa a pesar del tratamiento.
    • Se presentan complicaciones médicas, como problemas de frecuencia cardíaca, confusión o niveles bajos de potasio.
    • La persona sufre una depresión grave o piensa cometer suicidio.
    Los profesionales de la salud que por lo general están involucrados en estos programas incluyen:
    • Enfermeras profesionales
    • Médicos
    • Asistentes médicos profesionales
    • Nutricionistas o dietistas
    • Profesionales en salud mental
    El tratamiento a menudo es muy arduo y requiere un trabajo intenso por parte de los pacientes y sus
    familias. Es posible que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente logre vencer este trastorno.
    Los pacientes pueden marginarse de los programas si tienen esperanzas poco realistas de "curarse" con la terapia sola.
    Se utilizan diferentes tipos de psicoterapia para tratar a las personas con anorexia:
    • La terapia individual cognitiva conductista (un tipo de psicoterapia), la terapia de grupo y la terapia de familia han sido todas efectivas.
    • El objetivo de la terapia es cambiar los pensamientos o comportamiento de un paciente con el fin de estimularlo a comer de un modo más sano. Esta clase de terapia es más útil para tratar a los pacientes más jóvenes que no hayan tenido anorexia durante mucho tiempo.
    • Si el paciente es joven, la terapia puede involucrar a la familia entera. La familia es vista como parte de la solución, en lugar de ser la causa del trastorno alimentario.
    • Los grupos de apoyo también pueden ser una parte del tratamiento. En estos grupos, los pacientes y las familias se reúnen y comparten lo que les ha pasado.
    Los medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a algunos pacientes anoréxicos cuando se administran
    como parte de un programa de tratamiento completo. Los ejemplos abarcan:
    • Antidepresivos, especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
    • Olanzapina (Zyprexa, Zydis) u otros antipsicóticos
    Estas medicinas pueden ayudar a tratar la depresión o la ansiedad.
    Aunque estos fármacos pueden ayudar, no se ha demostrado que algún medicamento disminuya el deseo de bajar de peso.


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lunes, 3 de septiembre de 2012

TEMA 1: FLACIDEZ

Qué es la flacidez corporal, qué produce la flacidez corporal?
 
• Una definición de la flacidez, en general, sería la disminución del tono de una estructura que se transforma en blanda y carente de textura.

• Una de sus terribles consecuencias es la ptosis, caída o descenso de una estructura a un nivel por debajo del ideal, con lo cual pierde su aspecto natural y armónico e interfiere con su función; o puede suceder ambas cosas a la vez. Se produce por la falla de sostén de los tejidos o debido a que la magnitud de la fuerza de desplazamiento es superior a la capacidad que tiene el organismo para resistirla.

• La flacidez se considera como una alteración estética, un conjunto de modificaciones que sufre la mujer debido a su edad, sexo, raza y herencia, las cuales son inherentes a su naturaleza.

• Asimismo, se considera como un cambio producido por el medio externo, en el que participan múltiples factores, como el viento, el sol, el clima, los hábitos de vida, las actividades deportivas, las costumbres nutricionales y los cuidados que tenga cada individuo.


Causas de la flacidez corporal


Genéticas: 
• Predisposición familiar heredada que se expresa diferente en cada persona. Puede ser causa de envejecimiento precoz.

Nutricional:
• Las carencias nutricionales (avitaminosis, dietas desequilibradas, malos hábitos alimentarios) pueden ser causa de una disfunción de la organización celular. Los regímenes con efecto de yo-yo producen en la piel una disminución de la elasticidad y, por consiguiente, de firmeza.

Hormonales:
• Las modificaciones en la piel se acentúan en la menopausia y presentan alteraciones en el tejido de soporte.

Mecánicas:
• Las investigaciones demuestran la importancia celular de las fuerzas mecánicas (intra y extracelulares), microtraumatismos repetidos y movimientos musculares que entran en juego en el comportamiento de los fibroblastos (Ej. dormir bocabajo).

Climáticas:
• La exposición al sol, la fatiga, el estrés, el tabaco y el alcohol son otros factores que agravan la pérdida de firmeza.

El sedentarismo:
• Diferentes factores externos e internos favorecen la aparición del antiestético problema de la flacidez. De ellos el más importante, a nivel muscular, es el sedentarismo, puesto que los músculos que no se utilizan se atrofian y se adelgazan.
• Estos son los tres niveles de actividad que existen en el ser humano y su contribución a la aparición de la flacidez muscular:

    • Sedentario. Cuando no se ha realizado ninguna actividad física o deportiva en el último mes, durante el tiempo libre.
    • Irregularmente activo. Cuando se practica actividad física menos de tres veces a la semana, y por debajo de 30 minutos al día.